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Una enfermedad infecciosa como origen del ser humano moderno, cómo tratar el angioedema en urgencias y la relación entre depresión adolescente y el abuso de drogas

El sistema inmunológico y una enfermedad infecciosa como posible origen del ser humano moderno, la presentación de una nueva guía sobre el tratamiento del angioedema en urgencias y tratar la depresión en adolescentes para evitar un futuro abuso de drogas, los artículos que hoy comentamos.

Una enfermedad infecciosa pudo dar forma a los orígenes humanos

Un artículo desarrollado por científicos de la Universidad de California  sugiere que  la inactivación de dos genes específicos relacionados con el sistema inmunológico pudo haber supuesto la selección  de los seres humanos modernos con una mejora de la protección de algunas cepas de bacterias patógenas, tales como Escherichia coli K1 y estreptococo del grupo B, las principales causas de sepsis y meningitis en fetos humanos, recién nacidos y lactantes.

Esta situación originó un cuello de botella donde la población se redujo a menos de diez mil personas que habitaban en África. La causa de este cuello de botella sigue sin resolver, con  propuestas que van desde las mutaciones en el gen de los desarrollos culturales a erupciones volcánicas, pero los autores apuestan por que fue el resultado complejo de múltiples factores que interactuaron entre sí.

En el estudio, los científicos también encontraron que el gen Siglec-13 ya no formaba parte del genoma humano moderno, aunque permanece intacto y funcional en los chimpancés, nuestros parientes evolutivos más próximos.

Se presenta una guía clínica para tratar el angioedema en urgencias 

El documento se ha presentado durante la celebración de la reunión “Avances en el manejo del angioedema mediado por bradicinina en Urgencias”, celebrada en Valencia; y  será de utilidad para asistir de manera rápida y efectiva a pacientes de una enfermedad que puede generar confusión. La guía contiene recomendaciones explícitas de cómo actuar ante casos de AEH tras analizar  más de 900 artículos científicos.  

La Dra. Ana Martínez, del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario La Paz, destacó  que lo importante de este documento es la clasificación que han realizado y los algoritmos: “Los urgenciólogos tienen una forma de trabajar que suele ser muy rápida. Entonces, una guía cargada de ítems no les serviría. Tiene que ser una cosa muy precisa en la que ofrecemos unas pautas concretas y un protocolo claro, breve y conciso”.

Según afirmaron varios doctores presentes uno de los errores más comunes es no distinguir los dos grandes tipos de angioedema, el alérgico y el no alérgico, cuyo tratamiento es bien distinto. Aunque también destacaban que ese problema es menor si los hospitales cuentan con una buena organización multidisciplinar. El espectro ideal, según el  Dr. Labrador, es contar con una unidad de alergia, de medicina interna y otra de dermatología, además de un especialista de alguna de estas tres áreas que se dedique a diagnosticar a los pacientes con AEH y que tras los estudios necesarios, emitan un informe sobre ellos.

El tratamiento de la depresión en adolescentes puede reducir las posibilidades del consumo posterior de drogas.

Según un  estudio realizado en Estados Unidos, sólo el 10 por ciento de los 192 adolescentes estudiados cuya depresión retrocedió después de doce semanas, acabó  abusando de las droga;  en comparación con el 25 por ciento de aquellos que no superaron la depresión.

Después del  tratamiento para la depresión adolescente, se encontró que la marihuana es la droga más popular utilizada por los participantes del estudio (76 por ciento); seguida de otras como la cocaína, los opiáceos y los alucinógenos.

Sin embargo, el estudio no encontró relación de este tipo cuando se trató de frustrar el abuso del alcohol. Este dato se encuentra probablemente relacionado con que la mayoría de los trastornos de consumo de alcohol eran previos a la depresión, según informó el autor de la investigación, John Curry, profesor de psicología y neurociencia en la Universidad de Duke.

Así mismo, cerca de la mitad de los adolescentes sufrieron posteriormente un segundo episodio de depresión.

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