21
Aug

Por qué y cómo emigran los médicos

Durante todo el mes de agosto se han podido leer diversas informaciones sobre un mismo tema: el éxodo de los médicos; y hoy, en nuestro blog queremos reflexionar sobre las razones y las pautas que siguen aquellos médicos que deciden marcharse a trabajar fuera de nuestro país.

Todos los profesionales que se marchan son personas altamente cualificadas (cuya formación cuesta unos 200.000 euros, según la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos), que aquí solo aspiran a renovar contratos temporales; en el mejor de los casos.

El paro médico va en aumento, tanto que se ha doblado en el último año y medio, y ya se superan los 4.200 médicos demandantes de empleo, según los últimos datos del Servicio Público de Empleo Estatal. Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial, tampoco se muestra optimista y calcula que dentro de dos años habrá más de 10.000 médicos parados.

La mencionada organización ha emitido en los seis primeros meses del año 948 certificados de idoneidad, documento necesario para poder trabajar en la Unión Europea que también facilita datos reales sobre el éxodo médico que está sufriendo el país. Pero este número sólo refleja una parte de los emigrantes, ya que este documento no es necesario en países no europeos. En cuanto a la procedencia de los médicos que han solicitado el certificado de idoneidad, Cataluña (340), Madrid (170), Comunidad valenciana (128), Andalucía (98) y Canarias (72) encabezan la lista de comunidades que ven marchar a sus facultativos.

Pero ¿qué ha cambiado desde 2009, cuándo el Ministerio de Sanidad alertaba de la falta de médicos (se auguraba que el déficit en 2025 sería de más de 25.000 profesionales)? Muchas cosas han cambiado, la crisis económica y los recortes han hecho estragos, pero en su día los colegios de médicos ya advirtieron de que el verdadero problema no era la falta de médicos sino la mala repartición por especialidades.

Además existe otro problema añadido, el sistema MIR ya no tiene la capacidad de absorber la cantidad de médicos que se licencian cada año. “Este año –explica el Dr. Serafín Romero, secretario general de la OMC-, se han formado en las facultades de medicina unos 7.000 médicos, mientras que las plazas de MIR han ido disminuyendo año tras año, pasando en el último, de 6.707 plazas a las posibles 6.578 de este año. A estos datos, hay que añadir también el altísimo porcentaje de licenciados comunitarios y extra-comunitarios (600) que tienen acceso a este sistema, situación que está creando un colapso a lo que se añade un alto porcentaje de los médicos que acaban el MIR, que al no tener empleo vuelven a examinarse con la idea de realizar otra especialidad”.

Ya ni siquiera las especialidades que habitualmente se consideraban con buena salida, como Ginecología o Anestesiología, tienen esta categoría. Los postMIR se enfrentan a contratos eventuales, o a ser contratados como autónomos por la sanidad privada (dónde sobre todo tienen salida los dermatólogos, cirujanos plásticos u oftalmólogos). Ante esta situación los colegios profesionales tienen claro que emigrar es una buena solución y ya piensan en crear algún sistema para ayudar a los médicos que se marchen.

Las oportunidades laborales internacionales están centradas actualmente en unos sectores muy concretos (ingenierías, informática…) que por suerte también incluyen el sector de la salud. Pero los profesionales sanitarios que quieren emigrar deben seguir los pasos correctos para que su experiencia en el extranjero sea lo más grata posible:

En primer lugar debe escogerse el destino (conviene hacer una lista de preferencias, aunque los expertos siguen recomendando países europeos frente a países emergentes). Países como Noruega, Austria, Holanda, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Suecia, Reino Unido, Francia y Suiza tienen el objetivo de reclutar ingenieros y sanitarios españoles, tal como informa la red Eures en España.

En segundo lugar se debe estudiar desde España el mercado de trabajo del país elegido como destino (datos del paro, previsión de contratación, perfiles profesionales demandados, condiciones laborales). En Reino Unido, por ejemplo, se estimula la formación de los médicos con días libres y presupuestos para cursos que rondan los mil euros. Una buena forma de seguir formándose y no renunciar al descanso en los días libres.

El tercer punto destacado sería intentar viajar con un contrato ya firmado, y con conocimientos de la lengua más utilizada en el país de destino; un buen nivel de inglés es básico, pero conocer la lengua materna será imprescindible para poder trabajar más cómodamente.

A pesar de todos los esfuerzos que debe realizar alguien para convertirse en médico, a pesar de las dificultades que las circunstancias ponen en el camino, la meta es seguir adelante ya sea en España o en el extranjero. No hay que olvidar que la medicina es una de las profesiones más hermosas, y uno de los oficios más deseados por los niños y niñas españoles (sólo superado por el fútbol y la enseñanza)…y los niños siempre dicen la verdad.

 

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