20
Jul

Las redes sociales y la protección de datos

Una vez que se ha asimilado la presencia de las redes sociales en la medicina, hay un aspecto que se debe tener muy en cuenta a la hora de compartir información médica en la red: la protección de datos.

En nuestro país, es la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal la que establece la normativa a seguir y por tanto regula las comunicaciones orales o escritas, la presentación de casos clínicos y el tratamiento de imágenes; pero en muchas ocasiones es el propio facultativo el que tiene que “auto-regularse”. En la actualidad, la proliferación del uso de las cámaras digitales incorporadas a los sistemas móviles, que permiten mayor rapidez a la hora de volcar las imágenes en la red, ponen en jaque la protección total de la privacidad del paciente.

Puede que sean las propias instituciones, como los hospitales, las facultades y los colegios médicos los que deberían instaurar una normativa de uso de las redes sociales; ya que por lo general son los estudiantes de medicina los que cometen estos errores con mayor frecuencia (como hemos podido ver que ha ocurrido esta misma semana, cuando una alumna colgaba en twitter una radiografía con los datos del paciente).

Por esta razón, hay que incidir en la necesidad de que los médicos sepan hacer un uso correcto de todos los recursos a su alcance, incluidas las redes sociales.

La American Medical Association ha publicado este año una serie de pautas para afrontar los desafíos que se presentan ante el uso de blogs y redes sociales. Para AMA, los médicos deben tener en cuenta una serie de consideraciones cuando se tiene presencia en la red:

(A) Los médicos deben ser conscientes de las normas de privacidad del paciente y la confidencialidad que debe mantenerse en todos los ambientes, incluyendo el trabajo en red.

(B) Los médicos deben utilizar una correcta configuración de privacidad para proteger la información personal, y el contenido, en la medida de lo posible. En Internet la privacidad no es absoluta, por ello se debe controlar lo que se publica por uno mismo y por los demás.

(C) En caso de interacción con los pacientes a través de Internet, los médicos deben mantener los límites adecuados de la relación médico-paciente, de conformidad con las normas éticas profesionales.

(E) Cuando un médico considere que el contenido publicado por otro colega no es profesional, tiene la responsabilidad de llamar la atención de ese colega para que pueda adoptar las medidas adecuadas. Si el comportamiento violase las normas profesionales y la persona no tomase las medidas adecuadas, el médico debería informar sobre ello a las autoridades correspondientes.

(F) Los médicos deben asumir que las acciones en línea y el contenido publicado puede afectar negativamente a su reputación entre los pacientes y compañeros de trabajo, y puede tener consecuencias para sus carreras.

Ahora bien, no sólo se producen errores en el control de lo que se publica en la red.

A pesar de que el tema de la privacidad (sobre todo en el ámbito de la medicina) es algo cada vez más respetado, todavía se cometen errores. Por ejemplo: a veces las transferencias de archivos de ensayos clínicos se realizan de forma insegura (son enviados incluso por mail), en otras ocasiones el uso de contraseñas sencillas también facilita el acceso a contenidos privados, y con bastante frecuencia se descarga información de un ordenador con una simple memoria externa. Otro error, muy común, es almacenar la información en discos duros compartidos y en usb´s, pero hay que reconocer que la mayor pérdida de datos se produce por el robo de terminales en sí mismos (ordenadores, tablets, etc…).

Uno de los estudios publicados al respecto, en JMIR, incide sobre las recomendaciones clásicas para evitar este tipo de filtraciones: encriptado y uso de contraseñas fuertes, minimizar la difusión de la contraseña maestra, planificar y controlar los accesos a los datos, confirmar que se cumplen los mínimos en cuanto a los sistemas de encriptado y fortalecer el reporte de brechas de seguridad.

Si quieres saber más sobre el correcto uso de las redes sociales en el mundo de la medicina: puedes seguir estos consejos.

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