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Jun

La gripe H1N1 fue más mortal de lo calculado inicialmente

Apareció en marzo de 2009 en México, y tras denominarla erróneamente `gripe porcina´ pasó a llamarse H1N1 y a ser declara por la Organización Mundial de la Salud como pandemia en junio de 2009, cuando los laboratorios habían identificado casos en 74 países. En España el Ministerio de Sanidad confirmó 18.000 casos y 271 fallecidos a fecha del 30 de diciembre de 2009.

Según un artículo publicado en `The Lancet´ la mortalidad causada por esta cepa de la gripe entre abril de 2009 y agosto de 2010 fue muy superior a lo estimado inicialmente (unas  18.500 víctimas según la OMS).  Al parecer, la pandemia pudo matar a entre 150.000 y 575.000 personas, aunque el número más exacto ronde las 284.500 personas, 15 veces más de lo confirmado en pruebas de laboratorio  en aquel momento. Una cifra similar a  las muertes que la OMS atribuye cada año a la gripe estacional.

Esa horquilla tan amplia se debe a la dificultad de contabilizar todas las muertes, sobre todo si tenemos en cuenta otro dato aportado por dicha investigación: el 51% de las muertes se produjeron en Asia y África, donde es más difícil llevar a cabo un registro sistematizado del exceso de mortalidad. Igualmente es complicado contar con el registro de aquellas personas que no tienen asistencia sanitaria por falta de documentación, como por ejemplo inmigrantes `sin papeles´.

La OMS explica en su página web que los métodos para calcular las muertes que ocasiona la gripe cada año se basan en comparar el exceso de mortalidad durante la temporada de gripe con las defunciones que se producen el resto del año. Mientras tanto, en el caso de la pandemia los datos provenían sólo de las pruebas de laboratorio, teniendo en cuenta además que la gripe pandémica tenía síntomas similares a otras infecciones comunes, por lo que muchos médicos no llegaron a sospechar de la infección o no llegaron a hacer las pruebas de diagnóstico.

El equipo, dirigido por Fatimah Dawood, de los Centros de Control de las Enfermedades de EEUU (CDC),  desarrolló modelos y estimaciones matemáticas para tratar de dibujar el escenario real de los primeros meses de circulación de este nuevo virus. Pero no todos los datos discrepan con los estudios anteriores; en lo que sí coinciden los análisis es en que el 80% de las muertes se registraron en personas menores de 65 años (destacando los  niños y adolescentes); a diferencia de lo que suele ocurrir con las gripes estacionales. A pesar de que los ancianos son más propensos a morir una vez infectados, puede que se salvaran porque el virus se parecía a uno que había circulado antes de 1957.

El deseo de la Dra. Dawood es que los resultados de este estudio permitan una mejor respuesta global ante futuras pandemias “sólo con una estrecha vigilancia a nivel mundial podremos desarrollar estrategias preventivas de utilidad en caso de futuras pandemias”.

 

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