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Sep

Apnea, obesidad y cáncer

Esta semana se han conocido diversos estudios relacionados con la apnea del sueño, y además están desarrollados en nuestro país. En primer lugar destacaremos las tres investigaciones españolas que se han dado a conocer durante el Congreso de la Sociedad Europea de Enfermedades Respiratorias celebrado en Austria esta semana.

Los resultados de dichos artículos demuestran un aumento en la incidencia y en el desarrollo del cáncer en pacientes con apnea del sueño.

Uno de los trabajos, desarrollado por un equipo del Hospital Universitario La Fe de Valencia, estudió para demostrar esa afirmación a más de 5.600 pacientes, midiendo la cantidad de tiempo que pasaban con menos del 90% de saturación de oxígeno durante la noche.

Finalmente los resultados demostraron que las personas que pasan más del 14% de la noche con bajos niveles de saturación de oxígeno tienen un riesgo relativo de fallecer por cáncer dos veces superior al resto. Y las proporciones aumentaban si el paciente era hombre o joven.

Sin embargo, los investigadores advierten que esta asociación “no significa que la apnea del sueño provoque cáncer”.

Otro de los estudios, realizado en el Hospital Universitario de Valme en Sevilla, sigue adelante intentando corroborar si esta asociación descendería ante el tratamiento de la apnea con presión positiva continua en vía aérea (CPAP); mientras que una tercera investigación se centraba en el poder de extensión de los tumores en estos casos. Los resultados mostraron que en el caso de ratones con melanoma la propagación del cáncer era más frecuente en los animales que habían sido sometidos a aire hipóxico intermitente con bajos niveles de oxígeno, como en la apnea del sueño, que los que respiraban aire normal durante el experimento.

Pero esta no es la única asociación realizada en torno a la apnea del sueño, un estudio realizado en el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete y presentado en el 45º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) demuestra que la obesidad y el sedentarismo infantil están modificando el perfil tradicional del Síndrome de Apneas-Hipopneas durante el Sueño (SAHS); que normalmente se desarrollaba en pacientes con hipertrofia adenoamigdalar.

La obesidad infantil afecta en nuestro país al 15% de los niños de entre 6 y 12 años; mientras que el SAHS afecta a un 3%. Sin embargo, si combinamos ambos datos obtenemos que el 40% de los niños que sufren obesidad también padecen este síndrome. En estos casos el tratamiento a seguir tiene ciertas diferencias. Hasta ahora estos pacientes eran sometidos a cirugía, pero en los niños obesos primero se toman medidas encaminadas a la pérdida de peso y a conseguir hábitos de sueño saludable. En los casos más complejos sí se opta por la introducción de la CPAP para mantener las vías respiratorias abiertas, como en el caso de los adultos.

Todos los estudios anteriormente mencionados han abierto nuevas líneas de investigación que podrán conseguir resultados en los próximos años.

 

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