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Alipio Gutiérrez, presidente de ANIS

Alipio GutierrezANIS, Asociación Nacional de Informadores de la Salud nació en 1994 con los únicos objetivos de fomentar la formación continua y velar por la ética profesional en el sector de la salud. ANIS es la asociación de prensa más grande España, superando con creces a los periodistas económicos o deportivos entre otros. Actualmente, ANIS cuenta con algo más de 600 profesionales de diferentes profesiones en los que destacan los periodistas y expertos en salud. Su presidente, Alipio Gutiérrez ha pasado por el blog de Neomed para darnos una visión distinta de la que solemos plasmar. Alipio, periodista y enamorado de la salud, defiende un periodismo ético y llama la atención a sus compañeros sobre la sensibilidad a la hora de tratar la salud en los medios. 

Neomed: ¿Quién es Alipio Gutiérrez? ¿Cómo se definirías?

Alipio Gutiérrez: Yo soy una persona familiar, nada sofisticada, curioso, observador. Me gusta la vida sencilla y las personas sencillas. Tengo aficiones muy normales, la pintura, la música, el cine. Prefiero la montaña al mar. Mi color es el amarillo y mi número el 9, el día que nací. Soy un enamorado de mi profesión, el periodismo. Creo en la especialización, más aún para quienes tratamos material tan sensible como es la información sobre salud. Soy una persona trabajadora, extrovertida, perfeccionista, me gusta hacer las cosas fáciles y quizás por eso soy un entusiasta de las nuevas tecnologías de la información que nos hacen la vida más fácil. Por esto último Steve Jobs me parece un genio al que se le debería rendir tributo como a los grandes descubridores de nuestro mundo. Gracias a sus “inventos” nuestra capacidad de comunicación se ha visto aumentada y todos ahora “pasamos página”, “ampliamos nuestra visión”, intervenimos en las vidas de quienes nos rodean con un solo gesto.

N: Su relación con los medios de comunicación viene de muy atrás, pero ¿cómo fueron sus inicios?

Alipio Gutierrez A: Mis inicios periodísticos fueron en el ámbito deportivo, primero en Radio Intercontinental (mientras estudiaba en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense) y después en la Cadena SER. He practicado mucho deporte y me gustaba ese tipo de información hasta que descubrí que el deporte, en España, se reducía al fútbol y…me empecé a quitar. A partir de 1985 continué en la Cadena SER en información local pero con especial dedicación a los temas de sanidad y educación, sectores que me parecían especialmente faltos de una tratamiento informativo adecuado. En 1989 ingresé en Telemadrid donde presenté los informativos, fui subdirector de Madrid Directo durante 10 años llevando los reportajes de salud, dirigí y presenté después durante 8 años el magazine Buenos Días, Madrid, presenté el programa de reportajes “30 minutos” y dirigí programas documentales y especializados sobre salud. Más adelante dirigí “La Mañana” de la 1 de TVE, “Canarias Directo” en la televisión canaria, responsable de contenidos de salud en CNN+, director de contenidos de salud en El Patio de la televisión de Castilla La Mancha, director de contenidos en “misalud.tv” y en la actualidad Director de ALICOM IMAGEN Y COMUNICACIÓN y responsable de contenidos y programas de salud en Canal Enfermero.

N: El mundo de la comunicación e información está pasando por unos malos momentos, ¿qué consejo daría a todos los jóvenes que están actualmente estudiando alguna carrera en las Facultades de Comunicación e Información de toda España?

A: Que sigan adelante con ilusión. Esta es una profesión hermosa, enormemente enriquecedora, que te permite conectar con diferentes ámbitos culturales, modelos sociales y económicos y sobre todo, con personas de todo tipo y condición. Ese contacto te permite crecer como individuo y como profesional. Al fin y al cabo los humanos somos “contadores de historias” por naturaleza y, por mi experiencia, disfruto cada día y doy gracias por haber elegido esta profesión en la que el trabajo es un “hobbie” que además te hace sentir útil para la sociedad.

N: ¿Qué cambios ha vivido en mundo de la comunicación? ¿Hacia dónde se dirige?

A: La comunicación y el periodismo en particular han sufrido no ya un cambio en los últimos años sino una auténtica revolución. Internet ha cambiado el mundo, es la gran revolución del siglo XX y del XXI. Las formas tradicionales de buscar y transmitir la información han dado un giro de 360 grados. Ahora el medio dominante ya no es la prensa ni la radio, es la televisión, o mejor, el formato audiovisual, en televisión o en Internet. Han cambiado nuestras necesidades. Hoy día queremos estar actualizados al instante y eso sólo es posible con nuevos medios: una tv abierta las 24 horas en Internet y periódicos electrónicos “on line”. Además ahora los redactores de la información y medios clásicos de masas (prensa, radio y TV) ya no somos los únicos productores profesionales de información. Todas las instituciones y empresas, sobre todo las agencias de comunicación y los gabinetes de prensa, crean, producen, elaboran, transmiten, publican y venden hechos y dichos sobre ellas mismas y sus actividades. ¿Hacia dónde vamos? Pues parece claro que el dominio de la televisión, impone el “espectáculo de la noticia” y la “espectacularidad del acontecimiento” -el Hola en vivo y en directo- a medios escritos y radio. Las noticias se descontextualizan y se desconceptualizan. Lo emocional mediático se impone a lo racional, al conocimiento reflexivo. El rigor, la contextualización, la reflexión, la frialdad conceptual son de otra época y debemos aprender a convivir con estos cambios.

N: Adentrémonos un poco en el campo sanitario, ¿cuándo empezó el mundo de la salud a formar parte de su vida profesional?

A: Pues yo diría que desde los últimos años de mi vida como estudiante. Yo elegí las opciones de ciencias tanto en Secundaria como en el bachillerato porque me gustaban la biología, la geología, la física, etc. a sabiendas de que mi intención era estudiar Periodismo en la Universidad. Después, siempre que tuve ocasión, en mis trabajos buscaba mis propias temas y fuentes de información para proponer a mis jefes noticias sobre salud, no sobre Medicina que es muy distinto. Y ahí empezó mi interés por especializarme porque en esto de la salud, como en otros campos del periodismo, apenas hay formas de especialización. Hoy día sí con los Masters y cursos de postgrado, pero en mi época universitaria la especialización era cero. En salud y en otros ámbitos de la comunicación.

N: ¿Qué es para usted la salud?

A: Lo más importante de mi vida. Sin salud la vida o bien es incompatible, o bien es una pesadilla. La salud no es sólo estar bien, o la ausencia de enfermedad, es una cuestión física y emocional que deben ir en la misma dirección. Cuando tenemos salud la vida merece la pena vivirla. Cuando surgen las enfermedades hay que aprender a combatirlas y, cuando no hay cura, aprender a convivir con ellas.

N: ¿Cuál es la función de ANIS?

A: La formación especializada, la defensa de los intereses de quienes trabajamos en este ámbito y la obligación de atender a unas exigencias éticas de comportamiento profesional.

N: ¿Considera a la salud y a la comunicación una sinergia imprescindible e inseparable?

A: Por descontado. A mi me gusta decir que la información es la “única medicina” que no tiene efectos secundarios. La pena es que los profesionales sanitarios, médicos, enfermeros y farmacéuticos, sobre todo, no tengan como asignatura de sus estudios universitarios la comunicación. Saber cómo contar las cosas con eficacia, el manejo del lenguaje verbal y del no verbal, la importancia de saber hacer una buena entrevista al paciente y a los familiares, conocer las claves de la empatía y del lenguaje persuasivo…Todo ello es más importante que cualquier fármaco y… manejando esas herramientas con “arte” también se gana salud.

N: ¿Cómo vive el “boom” tecnológico y digital a nivel profesional?

A: Pues lo vivo con mucho interés y con preocupación. Interés porque me descubren un mundo nuevo de posibilidades de comunicación que hace unos años eran impensables. Y con preocupación porque veo cómo las tecnologías se actualizan a velocidad de vértigo y me doy cuenta de que no seré capaz de asimilar todas esas actualizaciones. Eso significa que debo elegir, seleccionar –a lo que estamos acostumbrados los periodistas– en qué cosas quiero actualizarme y qué otras dejaré pasar.
En los medios doy por certificada la muerte del papel y el reino absoluto de lo audiovisual y la necesidad de buscar nuevos modelos de negocio periodístico a través de soportes digitales. Me preocupa el papel del llamado “periodismo social” que no va a tener marcha atrás y por ello, debemos aprender a convivir con él, con lo que se dice en las redes sociales y con el manejo en ellas de temas tan sensibles como los de la salud.

N: Neomed es una red profesional de médicos; una red donde los médicos se apoyan en compañeros para encontrar soluciones a sus dudas clínicas, comparten fotografías y casos clínicos. ¿Qué opina sobre idea de resolver estas dudas clínicas a través de la inteligencia colectiva?

A: Pues eso es de lo que hablamos en la respuesta anterior. Yo creo que este tipo de plataformas de intercambio de información y de experiencias puede ser muy enriquecedoras. Yo siempre he dicho que lo peor que nos puede pasar como personas ( también como profesionales de la información) es que digamos la verdad y la gente no nos crea. Los médicos también son comunicadores en salud y les pasa lo mismo. No ya en las redes sociales, incluso en las propias consultas. Eso sí que es un problema de primer orden. Yo puedo ser un “friqui” con miles de seguidores en las redes sociales y puedo hacer que mis comentarios o comunicaciones tengan más seguidores que aquellos que cuentan la verdad con el método científico. ¿Qué podemos hacer entonces para darle la vuelta a esa situación? Yo no tengo clara la respuesta. Estoy buscando datos y comentarios para saber cómo actuar ante eso que yo considero un riesgo…

N: ¿Qué cualidad deben de tener los informadores de la salud del s.XXI?

A: Pues como la película, sentido y sensibilidad. Sentido común para saber lo que se puede y debe contar en cada momento y sensibilidad para ganar empatía, saber ponerse en la situación del otro. Después es muy importante tener la mente abierta, libre de prejuicios. Estar dispuestos a aprender continuamente. La especialización en el mundo de la salud, el rigor en la búsqueda de información, la necesidad de contrastar cada una de sus fuentes como rutina de trabajo diario, ser muy permeable a las nuevas ideas y flexible en el uso de las tecnologías de la información.

N: ¿Cuál es la principal amenaza a la que se enfrentan los informadores de la salud?

A: El bloqueo mental. Vivimos en una sociedad de cambios vertiginosos en el ámbito de la salud y si no somos capaces de abrir nuestra mente para saber aceptarlos o criticarlos, no sabremos desempeñar nuestro trabajo con la máxima eficacia. La medicina del futuro será predictiva con el mejor conocimiento del genoma humano y eso significará que los médicos, por ejemplo, tratarán a sujetos sanos con un riego “X” de sufrir ciertas enfermedades. Hay que estar preparado para las consecuencias éticas que esa nueva situación implica en la relación médico-paciente y en la manera de enfocar las informaciones al respecto.

N: Primero el PC, luego Internet, después el Smartphone, las redes sociales… ¿Estamos preparados para tanto cambio y a tanta velocidad?

A: Yo no. Es posible que otras personas lo estén aunque lo dudo. Los avances tecnológicos –ya lo hemos apuntado antes– se suceden a tanta velocidad que es materialmente imposible asimilarlos todos.

N: ¿Cómo cree que será el mundo de la salud en unos cincuenta años?

A: Distinto. ¡ Vaya obviedad, verdad! No lo sé. Intuyo que en medio siglo será habitual conocer, gracias a la farmacogenómica, qué medicamentos nos son útiles, eficaces en base a nuestro perfil genético y qué otros perjudiciales. Dispondremos de técnicas de intervención quirúrgica que causen menos daño y utilizaremos, seguramente, métodos de diagnóstico por imagen absolutamente resolutivos y fiables. Pese a todo, seguiremos necesitando alguien a nuestro lado que nos consuele cuando no haya cura, nos acaricie y nos ayude a entender los problemas. Al fin y al cabo, los seres humanos somos seres emocionales, eso nos distingue de los animales, y en eso se basa nuestra humanidad. Siempre tendremos sentimientos y en el campo de la salud, los sentimientos influyen en el curso de la enfermedad, para bien o para mal.

Neomed es una red social profesional exclusiva para médicos de la que ya forman parte miles de médicos de toda España. En neomed, los médicos pueden:

– consultar sus dudas clínicas y ayudar a otros compañeros a solucionar las suyas,
– acceder a artículos, publicaciones y trabajos de su interés,
– Conocer a otros médicos con los que comparten intereses profesionales
Si eres médico y estás colegiado en España, puedes registrarte gratuitamente pinchando en el siguiente enlace: Neomed

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